El pollito Tariq, el sol, la luna y el mar con sus amigos (los peces, el tiburón, el pulpo, la estrella...), la princesa que no podía dejar de bostezar... Todos estos fueron personajes de la tarde de cuentos que Carlos nos hizo pasar a todos, niños y no tan niños. La verdad es que lo pasamos muy bien. 8 niños estuvieron en la contada, incluida Malena, de poquitos meses, que escuchaba atentamente los cuentos y los gestos que Carlos hacía. Desde aquí mandamos un abrazo muy fuerte a Carlos por esta experiencia, y por darnos un secreto: los cuentos salen de la boca, van a los oídos y después al corazón, de donde vuelven a salir cuando nosotros/as los contamos.
También damos la bienvenida a Candela y Hanna (¿se escribe así?), que esperamos verlas en la siguiente fiesta que hagamos.
Cuentos y después merendola, juegos, y despedida hasta la próxima, que seguro que entre todos/as pensamos.
Un saludo para todos los niños y mayores!!
Agur
